Los que ya llevamos más tiempo militando como jóvenes, conservamos la suficiente memoria para analizar con una perspectiva más amplia aquello que se nos ofrece y no sólo podemos valorar las propuestas que se nos hacen, sino que además las encajamos considerando de quien vienen con un conocimiento más amplio. Por ello nos resulta curioso el nivel de aceptación que tienen, quizá sin el suficiente tiempo para madurarlas en todas sus dimensiones, algunas propuestas que se plantean en Tomares para las elecciones municipales.


Decíamos ayer las bondades de la "Política 2.0" en Tomares y nos centramos en los primeros espadas de los principales partidos políticos, obviando así a aquéllos que, a pesar de estar presentes en las redes sociales y manejarse estupendamente en la "Política 2.0", no protagonizarán ningún cartel electoral con vistas al 22 de mayo. Es el caso de Eloy Carmona, cuyo blog aparece inserto en la columna de la izquierda de esta bitácora, por la que no aparecía desde hacía tiempo (el listado sólo muestra las entradas más recientes), pero que tuvo a bien reaparecer haciéndose eco de una historia de esfuerzo y superación con mayúsculas: la de Diego López Sisniega, quien además de joven de Tomares es amigo de quien esto escribe.

Hace mucho que Internet entró en nuestras vidas como una herramienta útil que sirve para todo. No vamos a descubrir ahora su poder y el de las redes sociales, ya que nosotros mismos nos servimos de ellas para hacer llegar nuestras ideas y opiniones a quien las quiera leer, como también millones de blogueros de todo el mundo hacen con aquello que piensen que merece la pena decir… incluidos los candidatos a la Alcaldía de Tomares, cuya carrera hacia las elecciones ya enfila la recta final.
Han pasado 13 años y aún siento vergüenza e indignación cada vez que paso por la calle Don Remondo, lugar en que unos pistoleros acabaron con la vida de un joven matrimonio sevillano cuyo pecado aún no alcanzo a entender.

Hay hechos y experiencias que marcan a las personas para toda la vida, de manera que con los años todos recordamos dónde estábamos o qué hacíamos cuando ese suceso tuvo lugar. El ataque contra las Torres Gemelas de Nueva York, campeones del Mundo de fútbol merced a un gol de Iniesta en una final agónica... y, para mí, el asesinato de Alberto Jiménez-Becerril y Ascensión García Ortiz.